Según investigadores Norteamericanos, manejar y hablar, misión de riesgo.
Nuestra ciudad de Mérida, día a día crece el número de vehículos circulando y esto nos obliga a tener una mayor atención , sobre todo porque existen ciertas reglas como la preferencia en glorietas y las calles con preferencia, en algunas ocasiones no son visibles los señalamientos y esto provoca que existan accidentes, el flujo vehicular que existe en el periférico se incrementa y definitivamente no se debe hablar por el celular, en caso de que sea muy importante su llamada es preferible orillarse.
Pero es importante que le dé una explicación con soporte de la ciencia para que comprenda mejor el riesgo al que incurrimos cuando queremos manejar y habla por teléfono al mismo tiempo. El cerebro tiene una cantidad finita de atención que no se duplica ante dos tareas. Es más, la capacidad total de atención para cada tarea es menor que cuando se realizan por separado. Es una conclusión de estudios mediante imágenes cerebrales. Los científicos tienen malas noticias para los que suelen conducir y hablar por teléfono celular simultáneamente.
El primer trabajo científico que empleó resonancias magnéticas para estudiar la actividad cerebral y comparar lo que sucede en la cabeza cuando se realizan una o dos tareas complejas a la vez revela algo inquietante: parece ser que el cerebro tiene una cantidad finita de espacio disponible para tareas que requieren cierto grado de atención.
Cuando las personas intentan manejar en una calle con mucho tránsito y hablar al mismo tiempo, dicen los investigadores, la actividad cerebral no se duplica. Por el contrario, la cantidad de atención dedicada a cada una de las dos tareas en realidad disminuye. Es por eso que las personas que realizan dos tareas demandantes simultáneamente no hacen ninguna tan bien como cuando realizan sólo una de ellas.
El estudio, publicado en la edición del 6 de Agosto de 2011 de la revista Neuroimage , fue dirigido por el doctor Marcel Just, profesor de psicología y codirector del Center for Cognitive Brain Imaging de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh, Estados Unidos.
Si bien este trabajo no examina directamente la actividad cerebral de las personas que conducen autos y hablan por teléfono al mismo tiempo, fue realizado sobre tareas que son procesadas en las mismas regiones cerebrales, dijo el doctor Just. Es más, agregó, estamos planeando estudiar los cerebros de personas que usan simuladores de autos mientras alguien les habla.
Cerebros en acción
El doctor Jordan Grafman, un neurocientífico del Instituto Nacional de Enfermedades Neurológicas y Accidentes Cerebrovasculares, de Bethesda, Estados Unidos, dijo que aunque este estudio no involucra teléfonos celulares, es relevante para las políticas públicas. "Quienes hacen las leyes deben saber que tiene un costo el que la gente trate de hacer varias tareas a la vez", dijo.
Por su parte, el doctor Christof Koch, profesor de biología cognitiva y del comportamiento del Instituto de Tecnología de California dijo: "No hay ninguna duda de que este estudio fue bien realizado. Después de todo, si usted realmente quiere escuchar algo, cierra los ojos, ¿verdad?"
Desde hace unos años, es posible realizar la cartografía de las áreas cerebrales involucradas en las tareas de alto nivel de demanda cognitiva (procesar frases, comprender párrafos, formular estrategias, planear varios movimientos).
Cuando las personas realizan estas tareas mentales, los equipos de imágenes cerebrales pueden detectar cuáles son las áreas del cerebro que se vuelven más activas. Como las células cerebrales en actividad utilizan más oxígeno, pueden ser vistas como puntos calientes contra un fondo de células menos activas.
Las regiones activas se miden en voxels , volúmenes de tejido cerebral del tamaño de un grano de arroz; cuando una región particular del cerebro está trabajando duro, más voxels se iluminan.
Investigaciones previas han mostrado que cuando un área particular del cerebro, como el cortex visual, tiene que hacer dos cosas a la vez, como seguir dos objetos que se mueven independientemente, hay menos activación cerebral que cuando se realiza una sola a la vez, dijo el doctor Just.
Respuesta impredecible
El nuevo experimento intentó descubrir qué es lo que sucede cuando algo similar ocurre con dos tareas completamente independientes, que se realizan en regiones diferentes del cerebro al mismo tiempo. La respuesta no era obvia, dijo el doctor Just. Quizá las actividades corrieran por carriles diferentes y activaran el doble de espacio del cerebro; o podrían competir por espacios y activar un diferente, e impredecible, conjunto de células cerebrales.
El doctor Just y sus colegas eligieron dos actividades para el estudio. Una fue la comprensión del lenguaje, que se realiza en el lóbulo temporal. La otra tarea requería la rotación de objetos en el espacio, un proceso que ocurre en el lóbulo parietal.
Dieciocho voluntarios fueron sometidos a estos dispositivos de escaneo cerebral mientras realizaban una o dos tareas al mismo tiempo. Los que realizan sólo una, debieron juzgar si frases como "las pirámides eran monumentos mortuorios y eran una de las siete maravillas del mundo antiguo" eran verdaderas o falsas, o les mostraron pares de figuras tridimensionales y les pidieron que las rotaran mentalmente para ver si la figura era la misma. Luego se les pidió que realizaran ambas tareas al mismo tiempo.
Así, los científicos confirmaron que ambas tareas eran procesadas por regiones distintas del cerebro. La tarea relacionada con el lenguaje sola activó 37 voxels de tejido cerebral, mientras que la rotación de figuras sola otros 37 voxels.
Pero cuando ambas tareas fueron realizadas simultáneamente, los cerebros de los voluntarios no activaron una cantidad de tejido cerebral equivalente a la suma de ambas tareas (74 voxels): sólo activaron 42 voxels de actividad cerebral.
Dicen los científicos que son 17 metros por segundo que avanza un automóvil cuando estamos distraídos con el celular y conduciendo al mismo tiempo.
En algo están de acuerdo las entidades de protección vial: El 75% de los accidentes de tránsito son precedidos por algún tipo de distracción del conductor.
La distracción es un estado psicológico de dispersión mental que impide temporalmente a una persona prestar la debida atención a las cualidades del objeto, es decir, que constituye una incapacidad transitoria para captar o aprehender las características de los objetos o hechos reales.
Además alerta: “los equipos celulares que permiten tener las manos libres no brindan una ventaja de seguridad respecto de los equipos de mano”.
En Estados Unidos, dicen los psicólogos, manejar hablando por teléfono resulta más peligroso que conducir ebrio.
En las pruebas que se realizaron, los conductores que usaron teléfonos celulares fueron 5,36% veces más propensos a tener un accidente que los conductores sin distracción, además violaron las señales de tránsito 3 veces más que los no distraídos.
Todas las investigaciones coinciden en que hablar por teléfono mientras se conduce reduce el tiempo de reacción en alrededor del 10% en términos del frenado y en un 20% en términos de acelerar después de frenar, lo que interfiere con la fluidez del tránsito.
Los que manejan hablando por teléfono no perciben el ambiente de conducción, ya que alrededor del 70% de la información visual no se procesa en lo absoluto.
Es por lo tanto una obligación al conducir, darle siempre prioridad al manejo antes que a las llamadas.

